Enigmas del paleolítico. Las manos de la prehistoria en Europa

jueves, 4 de mayo de 2017

Una cueva situada en el oeste de España esconde nuestro nexo más íntimo con la prehistoria: figuras de manos pintadas en sus paredes hace decenas de miles de años.

Está oscuro y la temperatura es asombrosamente cálida en la pequeña cueva de Maltravieso, en Cáceres, en la región de Extremadura. El arqueólogo Hipólito Collado y su equipo no accedían a ella desde hacía casi un año, para no perjudicar las 57 desgastadas siluetas.

¿Por qué fueron pintadas estas manos, tanto en esta cueva como en otras? ¿fue únicamente para dejar una señal o parte de un ritual chamánico? ¿pueden dar datos sobre el papel de la mujer en el Paleolítico, la época en que se comenzó a trabajar la piedra, concluida hace 10.000 años?

Tratando de esclarecer algunas de estas cuestiones que entusiasman a los investigadores de todas partes del mundo, Collado, jefe de arqueología del gobierno regional de Extremadura, se ha dedicado a catalogar las pinturas de manos prehistóricas en Europa.

Practicando rápel por abruptas paredes o deslizándose bajo rocas, él y otros arqueólogos han visitado cueva tras cueva para escanear y tomar fotografías de alta resolución de todas las pinturas de manos que encuentran.

Arte inaccesible al alcance


El propósito es crear una base de datos en internet de acceso libre, en la raíz de un proyecto llamado Handpas financiado por la Unión Europea, que proporcionará a cualquier investigador en el mundo acceder a las imágenes en 3D, sin tener que ir por sus medios a las cuevas.

Es "hacer accesible el arte que no es accesible", explica Collado, mientras analiza los sensores para detectar cualquier alteración en los niveles de CO2, temperatura o humedad, desde su última visita a esta cueva.

Según Collado, se han encontrado pinturas de manos en 36 cuevas en Europa, situadas en España, Francia e Italia. Algunas están acompañadas de dibujos de animales y fósiles, pero el proyecto se orienta en las manos, el nexo más humano con nuestro pasado remoto.

Manos pintadas también se han encontrado en América del Sur, Australia e Indonesia, donde en una cueva en la isla Sulawesi se halló una silueta hecha hace 40.000 años, la de mayor antigüedad hasta el momento.

Por ese período, el Homo sapiens -primer "humano moderno"- llegó a Europa tras dejarse ver en África y haber vivido en lugares de Asia.

Proliferan las teorías sobre el significado de las manos o la razón de que a algunas les falten dedos.

¿Se trataba de un ritual? ¿Perdieron los dedos por el excesivo frío? ¿O, como es la idea más extendida, simplemente doblaron los dedos al hacer la pintura?

¿Qué pasaría si los científicos lograran resolver de manera fehaciente que todas las manos en un área fueron realizadas por mujeres?

"Te plantearías una sociedad matriarcal", dice un colega de Collado, José Ramón Bello Rodrigo.

Escalar en la oscuridad


Otra cuestión también sin respuesta es si los Homo sapiens, o probablemente los Neandertales antes de ellos, simplemente dejaron estas señales como una forma de decir "Yo estuve aquí".

Esta posibilidad es desechada por Paul Pettitt, profesor de arqueología del Paleolítico en la universidad británica de Durham.

Sus estudios se han orientado en cómo se colocaban las manos, y ha observado que en algunas ocasiones los dedos están en lugares donde hay abultamientos en las paredes, como si los individuos se aferraran a ellas.

Muchas pinturas se encuentran en partes profundas de las cuevas. "Tiene que haber sido aterrador, y haber requerido gran sacrificio y escalar en la oscuridad", dice Pettitt. "Eso no se hace simplemente por diversión", asegura.

¿Qué llevaría por lo tanto a las personas a sacrificarse tanto para pintar en las paredes?

El especialista francés en Prehistoria Jean Clottes piensa que era chamanismo.

"Probablemente aplicar pintura, que podríamos denominar pintura sagrada, sobre la pared, crea una unión entre la persona que lo hace y la pared, y por lo tanto con los poderes que la pared podría contener", explica.

Collado piensa que algunas manos que ha observado eran señales de advertencia.

En la cueva de la Garma, en el norte de España, "hay un mural con manos que está próximo de un gran pozo que sería mortal. Eso seguro que estaba hecho para decir 'para, para'", indicó.

El trabajo de documentación de las pinturas de manos se inició también en Italia, pero en Francia aún no ha sido posible: las autoridades del país no han dado el paso, se lamenta Collado.




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